¿GPS o smartphone?

02.10.2017

Columna de opinión publicada en la revista Cooltura, por Facundo Rodriguez Iannello 

El GPS (Sistema de Posicionamiento Global) fue oficializado recién en 1995, pero se mantuvo en desarrollo constante desde 1965, cuando fue creado para uso militar exclusivo. El trabajo que realiza básicamente es establecer la ubicación en tiempo real de una persona o vehículo con una precisión de unos pocos metros de diferencia, esto lo logra gracias a un grupo de satélites de los cuales recibe información de manera permanente. No se puede establecer una fecha exacta en la que comenzó el uso de este dispositivo en nuestro país, ya que muchas personas lo compraban en el exterior, pero se calcula que a partir del año 2005 se comenzó a vender de manera oficial en tiendas comerciales, convirtiéndose rápidamente en el co-piloto preferido de los automovilistas. ¿Quién no ha visto en la ruta o ciudad un automóvil con el GPS adherido con su soporte al vidrio? Esto con el correr del tiempo se volvió muy habitual, una voz femenina indicando a los conductores el camino correcto: "50 metros doble a la derecha" o el famoso "recalculando". Las marcas más conocidas son Garmin, Tomtom y X-View, y de ellos surgieron muchos modelos diferentes, con distintos tamaños y funciones, que aunque fueron mejorando año tras año, los últimos no lograron ninguna novedad relevante.

Desde hace algunos años los smartphones también incluyen esta función, hasta los equipos más básicos hoy tienen incorporada esta tecnología, que ha creado un interrogante ¿dispositivo GPS o teléfono inteligente? El dispositivo GPS tiene el mapa ya instalado en el equipo por lo que no necesitamos de conectividad para navegar sobre el mismo, su función es específica, sólo debemos establecer el punto de destino y a viajar. En contra: la falta de actualización constante de los mapas, que si bien si encuentra disponible su descarga en internet, realmente se puede tornar muy difícil poder realizarla de manera correcta, por lo que seguramente debemos recurrir a un especialista.

Encuesta realizada en Twitter.

Los smartphones tienen como principal punto en contra que básicamente son "teléfonos" por lo que al darle la función de GPS podemos ser interrumpidos por una llamada o mensaje; también encontramos una gran diferencia, que sus mapas se van descargando a medida que recorremos determinada zona, lo cual nos consume datos móviles y eventualmente puede dejarnos sin rumbo al no tener señal en una zona rural. Para evitar este último inconveniente podemos descargar una app, por ejemplo Maps.Me, que nos brinda la opción de descargar el mapa completo de la provincia o país que necesitemos. A favor podemos decir que en un solo equipo tenemos ambas funciones, y ahorramos dinero al no tener que comprar un GPS aparte, ya que obtendremos el mismo resultado.

Según informan diferentes locales dedicados a la comercialización de tecnología, las ventas de GPS han caído considerablemente en los últimos dos años, y esto se debe no sólo a la preferencia por un smartphone sino también porque cada vez es más común que los automóviles traigan incorporada esta tecnología ya de fábrica.