Bateria del smartphone, una asignatura pendiente

13.09.2017

Columna de opinión publicada en la revista Cooltura, por Facundo Rodriguez Iannello

No cabe ninguna duda que en el ámbito de la tecnología, entre los dispositivos que más han progresado, los smarthpones ocupan los primeros lugares. En poco tiempo desde que se popularizo su uso hasta la actualidad se lograron avances y mejoras que han revolucionado nuestras vidas, al punto de generarnos una dependencia. Tal vez por esta razón es normal comprar un teléfono con la última tecnología y al año pensar que ya es obsoleto y querer renovarlo

En el año 1993 aproximadamente comenzaron a comercializarse los primeros teléfonos inteligentes, que por supuesto estaban muy lejos de ser lo que hoy definimos con ese concepto. Recién a partir del año 2002 comenzamos a ver un equipo más parecido a los actuales y más accesible en su precio, desde ese momento las principales empresas desarrolladoras comenzaron una carrera sin límite y a contrarreloj para competir de manera permanente por lograr tener en el mercado el mejor equipo posible, y vaya si lo han logrado, actualmente hay teléfonos con un hardware tan potente que superan ampliamente las prestaciones de una PC de hogar.

Pero en estos avances mencionados hay una característica muy importante que ha quedado tal vez relegada, la duración de la batería. Es un tema del que poco hablan las empresas al momento de presentar un dispositivo nuevo, porque se enfocan principalmente en otras cualidades, lamentablemente para el usuario no es un tema menor, ya que por lo general la gran mayoría debemos cargarlo al menos una vez al día. ¿Cuál es el motivo? Las mejoras generan un mayor consumo de energía: pantallas más grandes, brillantes y de mejor definición y juegos y aplicaciones más evolucionados que obligan al teléfono a realizar un mayor esfuerzo y a estar en constante trasmisión y recepción de datos de internet disminuyendo su autonomía considerablemente. Es por esto que si bien las baterías han ampliado su capacidad de carga y mejorado su tecnología, tal vez no se lo perciba. Es importante aclarar que existen algunos modelos que ofrecen una mayor duración, los cuales nos permiten tener dos o tres días asegurados de carga. El costo por supuesto que es mayor y en algunos casos tienen menores prestaciones que los convencionales, aun así sigue sin ser suficiente lo ofrecido.

Consejos para alargar su duración.

  • Configurar el teléfono en modo moderado o ahorro.
  • Reducir el brillo de la pantalla.
  • Desactivar las opciones de conectividad bluetooh, wifi y NFC mientras no las usemos.
  • Revisar que aplicaciones están ejecutándose en segundo plano (de manera oculta o sin que las estemos viendo) y cerrarlas si no las utilizamos.
  • Deshabilitar el led de notificaciones con que cuentas algunos teléfonos.
  • Quitar sonidos y vibraciones al presionar las teclas.
  • No utilizar fondos de pantalla animados.

Haciendo un balance de las grandes mejoras que han tenido los smartphones, podemos decir que la duración de la batería es la gran deuda pendiente, con los tiempos acelerados en los que vivimos actualmente seria de una gran utilidad que la autonomía fuera aun mayor y que nos permitiría realizar una carga semanalmente y liberarnos de los enchufes o baterías portátiles, al menos como lo hacíamos con teléfonos más antiguos los cuales tenían una mayor autonomía ¿quién no dijo alguna vez que desearía volver a su antiguo teléfono de una conocida marca, pequeño y que poseía linterna? Solo resta ver si en los próximos lanzamientos los fabricantes comienzan a darle prioridad a una característica que parece un tema menor, pero que sin duda nos importa a todos.