Telegram, y el negocio de la confianza

06.11.2017

Columna de opinión publicada en la revista Cooltura, por Facundo Rodriguez Iannello.

Generalmente los temas a tratar en mi columna de opinión surgen de las mismas preguntas que me realiza la gente, porque considero que mi función es principalmente la de informar y despejar dudas a la mayor cantidad de personas posible en cada edición. En este sentido, eh recibido diversas consultas sobre las aplicaciones que ayudan a resguardar la privacidad en los chats, ya que existen muchos casos de personas famosas, empresarios y políticos que debido a su exposición se han visto vulnerados en su intimidad, al ser filtrados chats - principalmente de WhatsApp- que brindan detalles de su vida privada o también información sensible de una empresa, entre otros ejemplos. Con el fin de dar solución a este problema, en el año 2013 los hermanos Nikolai y Pavel Durov desarrollaron Telegram, una aplicación de mensajería instantánea para teléfonos inteligentes (que no persigue fines económicos) que posee algunas diferencias con respecto a otras apps de este tipo. En ella, nos encontraremos con la posibilidad de crear canales, grupos y supergrupos, generar un alias para cada contacto y chatbots que tienen la particularidad de poder administrar grupos y canales, elaborar encuestas, compartir contenido y ejecutar juegos, de manera automatizada. Pero sin duda que la característica más importante de Telegram ,y la que la convierte en la favorita de los más de 100 millones de usuarios que tienen en todo el mundo, es la autodestrucción de mensajes, al seleccionar esta función se crea un cifrado usuario-usuario, y se activa la posibilidad de que los mensajes enviados sean borrados de nuestra pantalla de chat y también de la del receptor, esta opción es configurable ya que podemos definir el tiempo que deseamos que el mensaje puede estar visible antes de destruirse (empieza a correr desde el momento en que la persona lo lee). Para evitar las famosas "capturas de pantalla" la app bloquea esta función tanto para el que envía el mensaje como para el que lo recibe. Tan grande es la confianza que se tiene la empresa con esta función, que ofrece una recompensa de doscientos mil dólares a quien pueda hackear este protocolo de seguridad.

Muchos portales lo sitúan como el competidor directo de WhatsApp, lo cierto que aún le resta sumar muchas características como: envió de notas de voz, realizar videollamadas y algunas mejoras de interfaz. Este motivo y la falta de difusión hacen que por el momento se encuentre muy lejos de su competidor, ya que la compañía WhatsApp asegura tener más de mil millones de usuarios a nivel mundial.

Telegram tiene una particularidad que la diferencia del resto, genera mucha confianza a sus usuarios garantizando su privacidad, y ha demostrado que las actualizaciones con mejoras son constantes, por lo que si incorpora algunas funciones que aún no posee, es probable que en un tiempo pueda hacerle sombrar a WhatsApp, que aún no encuentra techo en su crecimiento ni un competidor fuerte en el mercado.