Un aporte a la inclusión digital

28.12.2017

Columna de opinión publicada en la revista Cooltura, por Facundo Rodriguez Iannello 

Leonardo Russo, estudiante de Ingeniería en Sistemas.


Hace algunos días me encontraba leyendo una nota sobre un argentino que inventó un dispositivo llamado Mobility Launcher, que básicamente permite que discapacitados motrices puedan usar su teléfono inteligente, lo cual me resultó muy interesante y quise obtener más detalles. El dispositivo se conecta a teléfonos inteligentes o tabletas que cuenten con la función ISB Host, posee una pantalla LCD y botones, lo que permite al usuario enviar y recibir mensajes, realizar llamadas, escuchar música y todo tipo de funciones que resultan imposibles para personas con esta discapacidad. El software para controlarlo es de código abierto y gratuito, para que cualquier programador pueda modificarlo e intentar mejorarlo. Si bien es cierto que un poco se ha avanzado en la creación de nuevas tecnologías aplicadas a mejorar la accesibilidad, no es un tema que este en la agenda de las grandes empresas, personalmente pienso que se podrían generar más soluciones para cada problemática, y realizando un rápido análisis podemos ver que generalmente son desarrolladores independientes o de pequeñas empresas los que investigan y forjan estos avances, que son realmente importantes y simplifican la vida de personas con discapacidad. Por ello, me puse en contacto con la persona que lo inventó para que pueda contarnos más sobre su invento, el porqué del mismo y que otros proyectos tiene en mente. Leonardo Russo, quien es de Capital Federal, tiene 29 años y cursa la carrera de Ingeniería en Sistemas, respondió y gentilmente nos brindó más detalles:

¿Cómo surgió la idea del desarrollo de Mobility Launcher?


Surgió como resultado de Blind Communicator, una App gratuita y de código libre que desarrollé para que personas con discapacidad visual puedan utilizar smartphone y tablets. Tras una buena aceptación, comencé a investigar sobre alternativas para diversas discapacidades en el mercado y pude encontrar accesorios para dispositivos móviles desarrollados por empresas norteamericanas que en algunos casos excedían los 3.000 dólares. Dichos dispositivos eran productos de código cerrado y con un enfoque comercial. Por mi parte, decidí utilizar la tecnología Arduino, con disponibilidad tanto a nivel local como mundial. Por otro lado, en lo que respecta a la carcasa, decidí que se pudiera hacer bajo una impresora 3D para abaratar los costos y facilitar su producción.

¿Por qué decidiste que sea de código abierto?

Creo que cuando se desarrolla un software para ayudar a las personas, es egoísta no compartir el código fuente que dio lugar a ese proyecto. En mi opinión, el verdadero valor de un proyecto no se determina solamente por la cantidad de personas a las que alcanzó, sino también a cuan dispuesto está el desarrollador a compartir su trabajo con otros programadores, para que puedan mejorarlo u ofrecer versiones alternativas. El código libre es la mayor expresión de esa línea de pensamiento.


¿Estás trabajando en otro proyecto actualmente?

Actualmente me encuentro trabajando en un software para mejorar la calidad de vida de personas con discapacidad auditiva, que será gratuito y de código libre. También estoy trabajando en una App llamada TaxiCuentas que permite que los taxistas puedan llevar un control y seguimiento de las ganancias de sus viajes. De esta forma, la App puede generar reportes estadísticos sobre los ingresos categorizados por horas o días del mes, lo que le permite al taxista en una última instancia, regular su carga horaria. Dicha App no posee publicidad u opciones premium y se encuentra disponible para su descarga de forma gratuita en la tienda de aplicaciones de Play Store.


¿Según tu visión, cual es el futuro de la tecnología aplicada a la accesibilidad?

Creo que la disponibilidad de la tecnología con respecto a las personas con discapacidad, va a depender del esfuerzo colectivo de los desarrolladores de software para ofrecer aplicaciones o herramientas que sean compatibles con los lectores de pantalla. Los lectores de pantalla son programas que leen la pantalla de forma sistemática para informarle al usuario sobre qué campo está posicionado (entre otras cosas) para luego interactuar con la computadora mediante el teclado y una serie de combinaciones de teclas. El problema se presenta cuando la aplicación no se desarrolla correctamente, donde algunos elementos podrían no estar disponibles para la interpretación del lector de pantallas. Una aplicación puede funcionar perfectamente para un operador vidente con un teclado y un mouse, pero por dar un ejemplo, si los íconos no tienen referencias de texto, el lector de pantallas no sabrá informarle al usuario con discapacidad visual qué funciones cumplen dichos íconos.
Por otro lado, el software de consumo masivo (suites ofimáticas, Apps de redes sociales, etc.) cumplen con un standard de calidad, permitiendo un mejor y mayor acceso a todas las personas por igual. Por último, como un futuro prometedor, creo que se encuentra el servicio de reconocimiento de voz. El desarrollo de esta tecnología permitiría eliminar la complejidad que presenta una interfaz gráfica para una persona con discapacidad visual o motriz, entre otras.

Con las respuestas brindadas por Leonardo, nos convencemos más aun de que hay personas con los conocimientos y las ganas necesarias para inventar dispositivos y aplicaciones destinadas a facilitar cuestiones cotidianas a personas con discapacidad, y llegamos a la conclusión que sería muy importante para los desarrolladores independientes que las grandes empresas que se dedican a desarrollar software le dieran más importancia al tema, tal vez dejando un poco de lado el análisis frío sobre las ganancias que estos desarrollos podrían o no brindarles, y si pensando en que las nuevas tecnologías deben estar destinadas principalmente a mejorar la calidad de vida de las personas.